Tencent está en conversaciones para convertirse en el mayor accionista de Manus, la startup de agentes de inteligencia artificial con sede en Singapur que Meta adquirió por 2 mil millones de dólares antes de que los reguladores chinos bloquearan el acuerdo, según informes de Reuters, el Financial Times y el Business Times. La medida representa el último giro en una creciente competencia entre Washington y Beijing por el control de las empresas fronterizas de inteligencia artificial.

Las fuentes dijeron a Reuters que Tencent está liderando una coalición de inversores originales de Manus que buscan recomprar la empresa de inteligencia artificial a Meta, revirtiendo efectivamente una transacción que Beijing detuvo por motivos de seguridad nacional en junio de 2026. El Financial Times, que informó por primera vez sobre las conversaciones, dijo que las discusiones convertirían a Tencent en el mayor accionista individual de la startup. Para conocer las últimas noticias de IA sobre la división tecnológica entre Estados Unidos y China, AI Buzz Wire está monitoreando la situación de cerca.

Cómo fracasó el acuerdo

Manus irrumpió en la escena de la IA a principios de 2026 como una de las plataformas de agentes autónomos de las que más se habla, capaz de ejecutar tareas complejas de varios pasos, como crear sitios web, realizar investigaciones y gestionar flujos de trabajo con una mínima supervisión humana. Su lanzamiento viral atrajo un interés de adquisición inmediato y Meta acordó comprar la compañía por aproximadamente 2 mil millones de dólares, según informes de The Information and Fortune.

Las autoridades reguladoras de China bloquearon el acuerdo en junio de 2026, citando preocupaciones en virtud del marco de revisión de seguridad nacional y antimonopolio del país. Fortune informó que la decisión subrayó hasta qué punto Washington y Beijing se han distanciado en materia de gobernanza de la IA, y ambos gobiernos tratan cada vez más a las principales empresas de IA como activos estratégicos que no pueden caer en manos extranjeras. Quartz describió la intervención como una señal clara de que China tiene la intención de mantener el control sobre sus nuevas empresas de inteligencia artificial más prometedoras.

El bloqueo dejó a Manus en el limbo. Meta se había comprometido con la adquisición pero no pudo completarla, y los patrocinadores originales de la startup se quedaron sin salida. Reuters informó que esos inversores originales, liderados por Tencent, idearon posteriormente un plan para recomprar la empresa a Meta por los mismos 2.000 millones de dólares, devolviendo a Manus una propiedad independiente bajo capital alineado con China.

El aumento de ingresos añade urgencia

The Information informó que los ingresos de Manus se han disparado en los meses transcurridos desde que se cerró por primera vez el acuerdo Meta, haciendo que la recompra sea cada vez más atractiva para los inversores originales. La startup amplió su base de usuarios y lanzó niveles premium para su plataforma de agentes de IA, que compite con las ofertas de OpenAI, Anthropic y otras empresas occidentales de IA.

El interés de Tencent en convertirse en el mayor accionista refleja un patrón más amplio de gigantes tecnológicos chinos que compiten por consolidar el control sobre el talento de IA nacional y adyacente a China. Alibaba, ByteDance y DeepSeek han estado activos en el ecosistema de startups de IA, y Tencent anteriormente respaldó a Manus antes de que interviniera la adquisición de Meta. El regreso de la empresa como inversor principal restablecería una relación que el acuerdo con Meta había interrumpido.

Un punto álgido geopolítico

La saga Manus pone de relieve una creciente división estructural en la industria mundial de la IA. Las empresas estadounidenses enfrentan crecientes dificultades para adquirir nuevas empresas de inteligencia artificial chinas o vinculadas a China, ya que los reguladores en Beijing ejercen su autoridad bajo marcos similares al Comité de Inversión Extranjera en los Estados Unidos (CFIUS) que Washington ha utilizado durante mucho tiempo para bloquear las adquisiciones chinas de empresas de tecnología estadounidenses.

La situación tiene paralelos con otros acuerdos transfronterizos recientes sobre IA que han fracasado bajo la presión regulatoria. Los legisladores de Estados Unidos han estado investigando por separado los modelos de IA chinos y su acceso a los datos de las empresas estadounidenses, mientras que los reguladores europeos han comenzado a examinar las adquisiciones de IA en virtud de la Ley de IA de la UE. El caso Manus puede servir como modelo de cómo los regímenes regulatorios en competencia remodelan el panorama de propiedad de la industria de la IA.

Lo que Tencent puede ganar

Para Tencent, asegurar Manus agregaría una plataforma de agentes de inteligencia artificial de alto perfil a una cartera que ya abarca redes sociales, juegos, computación en la nube y tecnología financiera. La empresa ha estado invirtiendo mucho en IA, lanzando sus propios modelos de lenguaje de gran tamaño e integrando capacidades de IA en su ecosistema WeChat. La tecnología de agente autónomo de Manus podría complementar esos esfuerzos, particularmente en aplicaciones empresariales y de productividad.

Las conversaciones continúan y no se ha llegado a ningún acuerdo. Reuters señaló que las discusiones aún podrían fracasar y no está claro si Meta aceptaría vender Manus nuevamente al precio original de 2 mil millones de dólares dado el crecimiento de los ingresos de la startup. Meta no ha comentado públicamente sobre el estado de la transacción ni sobre las conversaciones de recompra.

Implicaciones para el mercado de la IA

La disputa de Manus llega en un momento en que las nuevas empresas de agentes de IA están obteniendo algunas de las valoraciones más altas del sector tecnológico. El precio de 2.000 millones de dólares asignado a Manus refleja la intensa competencia entre las grandes empresas de tecnología para adquirir capacidades de agentes autónomos, que muchos inversores ven como la próxima gran frontera después de los chatbots y los generadores de imágenes.

Si Tencent logra recuperar Manus, marcaría una victoria significativa para el capital chino en el acaparamiento global de tierras de la IA, y un revés notable para las ambiciones de Meta en el espacio de los agentes autónomos. De cualquier manera, el episodio demuestra que en 2026, el destino de una startup de IA ya no lo deciden únicamente sus fundadores e inversores. Está cada vez más moldeado por el aparato de seguridad nacional de las dos economías más grandes del mundo.

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